Cambiar las ventanas es una de las obras de eficiencia energética más habituales, tanto en viviendas particulares como en comunidades de propietarios, y también una de las que más se rechaza por un motivo evitable: no acreditar correctamente el ahorro energético antes y después de la obra. Aquí explicamos el procedimiento concreto de una sustitución de carpintería subvencionada, sin repetir lo ya explicado sobre acuerdos de junta en nuestra guía de subvenciones para comunidades de propietarios en Canarias ni el marco general del Plan de Vivienda en Canarias.
Certificado energético antes de la obra
El punto de partida es un certificado de eficiencia energética en vigor, emitido por un técnico habilitado, que refleje la situación de la vivienda o del edificio antes de cambiar las ventanas. Este certificado es lo que permite después calcular el ahorro real conseguido con la obra, así que debe encargarse antes de firmar ningún presupuesto de sustitución, no una vez la obra ya está en marcha.
Qué debe indicar el presupuesto del instalador
No cualquier presupuesto de carpintería sirve para justificar la ayuda. El documento debe detallar, ventana por ventana, el tipo de vidrio y de marco instalado y sus valores de transmitancia térmica, no solo un precio global de «cambio de ventanas». Sin esos datos técnicos, no hay forma de calcular después la mejora energética conseguida, y la convocatoria puede rechazar la solicitud aunque la obra en sí esté perfectamente ejecutada.
Certificado energético después de la obra: cómo se mide el ahorro
Terminada la sustitución, se emite un segundo certificado energético con la misma metodología que el primero, para que ambos sean comparables. La diferencia entre los dos certificados es lo que demuestra el ahorro conseguido, y en muchas convocatorias ese porcentaje de mejora es lo que determina si la actuación es subvencionable y con qué intensidad. Un segundo certificado hecho con un método distinto al primero puede invalidar la comparación, así que conviene encargar ambos al mismo técnico o al menos con el mismo procedimiento.
Errores frecuentes en un cambio de ventanas subvencionado
- Empezar la obra antes del certificado inicial, lo que hace imposible acreditar el ahorro después.
- Presupuesto sin datos técnicos de transmitancia, que obliga a pedirlo de nuevo y retrasa la solicitud.
- Cambiar solo parte de las ventanas sin comprobar antes si la convocatoria exige una actuación completa del edificio o de la vivienda.
- Instalador sin la habilitación exigida por la convocatoria para este tipo de obra.
Cómo lo hace Dinnara
Coordinamos los dos certificados energéticos con el mismo criterio técnico y revisamos que el presupuesto del instalador incluya los datos que la convocatoria exige, antes de presentar la solicitud. Cuéntale tu proyecto a nuestra IA de Dinnara y te decimos, en segundos, si tu caso encaja, o activa el Radar Dinnara si todavía no hay plazo abierto.